Coca-Cola anunció que comenzará a vender en Estados Unidos una versión de su icónico refresco elaborada con azúcar de caña, dejando de lado el tradicional jarabe de maíz de alta fructosa que había usado por décadas. Esta modificación responde a una solicitud directa del presidente Donald Trump a principios de este año.
Algunas versiones internacionales de Coca-Cola ya utilizan azúcar de caña, como la bebida vendida en México, y la compañía ya emplea este endulzante en otras bebidas en Estados Unidos, incluyendo la limonada Simply, el té helado Gold Peak y el café enlatado Costa.
El cambio busca responder a las críticas de sectores de la salud pública, encabezadas por Robert F. Kennedy, Jr., secretario de Salud y Servicios Humanos de Trump, quien se ha manifestado en contra del jarabe de maíz de alta fructosa, un edulcorante económico y ampliamente utilizado en refrescos.
Advertencia sobre la salud
Expertos en nutrición han señalado que, aunque se trate de azúcar de caña, los refrescos azucarados no son saludables, y su consumo debe ser moderado. Sin embargo, el movimiento marca un intento de Coca-Cola por adaptarse a la demanda del consumidor estadounidense y a las preferencias políticas y de salud.
Coca-Cola apuesta por bebidas más saludables
El lanzamiento llega en un momento de éxito para la compañía en sus líneas sin azúcar y opciones más saludables, incluyendo el relanzamiento de BodyArmor, agua embotellada y Smartwater. Además, Coca-Cola Zero Azúcar registró un crecimiento del 14 % en volumen a nivel mundial, impulsando las acciones de la empresa más de 3 % en la apertura de mercado.
El cambio de receta refleja una tendencia global de las compañías de bebidas hacia productos percibidos como más naturales y saludables, en un mercado donde la salud y las preferencias del consumidor marcan cada vez más la pauta.
