Durango es la casa de la Carrera Panamericana, aseguró el gobernador Esteban Villegas Villarreal al recibir junto a turistas y duranguenses, a los ganadores de la gran fiesta automovilística, que luego de dos años, volvió a finalizar en la capital del estado.
 
Al celebrar junto a Ricardo Cordero y Marco Hernández que cruzaron la meta en primer lugar de esta edición número 35, el Mandatario Estatal reiteró la invitación para que el siguiente año, Durango vuelva a ser la meta de esta importante carrera de talla internacional, la cual, viven con emoción grandes y pequeños.
 
El Gobernador reconoció el esfuerzo de los más de 80 participantes de Alemania, Argentina, Canadá, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Nueva Zelanda, España, Italia, Suecia, Brasil, Suiza y México, quienes luego de recorrer tres mil 200 kilómetros desde el Puerto de Veracruz, concluyeron su trayecto en los majestuosos paisajes de la carretera Durango- Mazatlán.
 
Cuenten con nosotros para la siguiente edición, somos el corazón de México para el mundo dijo Villegas Villarreal al destacar que durante la última prueba y la más riesgosa al tratarse de velocidad, se mantuvo a los pilotos seguros con el trabajo en conjunto del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, policías estatales, municipales y elementos de la Protección Civil.
 
El presidente honorario de la Carrera Panamericana, Eduardo León Camargo, agradeció la extraordinaria bienvenida que siempre se les brinda en Durango, pues en esta entidad se lleva a cabo la etapa más difícil, extensa y riesgosa de todo el recorrido poque transitan por el Espinazo del Diablo, sin embargo, la colaboración de las autoridades y su gente, permiten que la realización sea exitosa. “Es el evento más icónico del mundo y lo tienen los duranguenses totalmente gratis”, apuntó.
 
La fiesta automovilística envolvió a grandes y pequeños, quienes se dieron cita en la Plaza de Armas para admirar y fotografiar a los diferentes vehículos clásicos y modernos que recorrieron gran parte del país, así como escuchar las anécdotas y aventuras que durante el largo trayecto vivieron los profesionales del volante.
 
A bordo de “El Malditillo”, Ricardo Cordero y Marco Hernández se convirtieron en campeones de la edición 35; en segundo lugar cruzaron la meta, Laura y Hilaire Damirón, mientras que la tercera posición fue para Emilio Velázquez con el auto 113.